Por Héctor Farina Ojeda (*)
El anuncio de que en el año 2010 la economía mexicana se recuperará y crecerá alrededor del 3%, impulsada por la recuperación de Estados Unidos que proyecta un crecimiento cercano al 2%, nos ubica frente a un escenario de bonanza que, sin embargo, no deja de presentar incertidumbres. Por un lado, tenemos que tras una fuerte caída de la economía, de los empleos y de las proyecciones a nivel país, debido a la crisis iniciada en el vecino del norte, hoy se anuncian signos alentadores en el principal motor económico mundial, lo que repercutiría de manera positiva en todo el mundo, especialmente en México, cuyo principal socio comercial es, precisamente, Estados Unidos.
Igualmente, la recuperación de los países asiáticos, sobre todo China, abre un camino interesante para América Latina, debido a que son grandes compradores de lo que producimos, como los productos agrícolas y mucha materia prima.
Sin embargo, el problema que debemos plantearnos es cómo aprovechar la coyuntura económica favorable para construir un modelo de desarrollo dinámico y estable, que no dependa solo de la situación de otros países o de las oleadas de la economía mundial. Algo que debemos aprender es que con un crecimiento moderado que se debe a factores externos no podremos asegurar más que una mejoría transitoria, que así como vino se irá.
El desafío que existe es aprovechar en lo posible el empuje de las grandes economías para construir mejores oportunidades internas. Esto implica aprender a invertir mejor los recursos del Estado y los recursos de cada uno. Por ejemplo, invertir en infraestructura, en carreteras, en tecnología y en educación es una buena forma de asegurar que las ganancias momentáneas de hoy se transformen en riqueza para las siguientes generaciones. Invertir en el conocimiento, para que podamos transformar nuestra forma de producir, así como la calidad de aquello que producimos, es fundamental para pasar de una economía que vende materia prima a una que puede procesar y vender productos ya elaborados.
Esto mismo deberíamos pensarlo en pequeña escala en nuestra economía familiar: invertir mejor lo que ganamos o lo que ahorramos, para poder sacarle el mayor provecho. Un ejemplo de esto lo podríamos ver en el caso de las remesas, que constituyen ingresos venidos desde fuera, y que si se aprovechan para mejorar la educación, para hacer nuevos proyectos o para impulsar una microempresa, pueden servir no solo para un momento sino para una proyección al futuro.
Si no aprendemos a invertir más en nosotros mismos, a construir proyectos con miras a la siguiente generación, y a buscar transformar una oportunidad en un sistema de oportunidades, seguiremos dependiendo de las mejorías ajenas para poder mejorar nosotros. Tenemos que construir sistemas económicos propios y dinámicos, sobre la base de invertir más en la capacitación de nuestra gente.
(*) Periodista. Master en Ciencias Sociales
Comentario editorial del Noticiero de Radio UDG Ocotlán, Jalisco, México.
lunes 2 de noviembre de 2009
viernes 23 de octubre de 2009
El futuro del periodista está en la red
Alejandro Cabanillas (izq), James Breiner (centro) y Héctor Farina (der)Coinciden expertos en periodismo en línea, en panel realizado en el CUCiénega
Las V Jornadas de Periodismo en el Centro Universitario de la Ciénega, comenzaron el martes 20 de octubre en el auditorio Mario Rivas Souza, las actividades iniciaron con el panel, “Periodismo en Línea en América Latina”, donde estuvieron presentes Héctor Farina, James Breiner y Alejandro Cabanillas.
El primer panelista fue Héctor Farina, quien cuenta con un doctorado en Ciencias Sociales, egresado de la Universidad de Guadalajara. Expuso un recuento histórico de la aparición del Periodismo en línea desde 1995 que llegó a México, con La Jornada, explicó las ventajas del periodismo en línea, la interactividad que este proporciona y el ser multimedia, que crea un medio hibrido al involucrar todos los géneros periodísticos. Una de las desventajas que dijo fue que esta línea del medio provoca “informar rápido y con menos calidad”, porque este medio es mucho más veloz y la información caduca rápidamente. Sin embargo, indicó que se debe realizar un periodismo más profundo e investigativo. Cerró su espacio con una interrogante: “¿Debemos pensar cómo vamos a hacer para adaptarnos al periodismo en línea?”. Dejó también una interrogante a la academia: ¿Cómo van a formar periodistas pensando en la nueva generación de gente que tenga que producir en línea?
Alejandro Cabanillas, jefe de Información del diario tapatío El Informador, el segundo ponente, propone un periodismo sin adjetivos y expresó que “los principales asesinos de los periódicos serán el Internet y el hecho de que los contenidos en medios impresos no son atractivos”. Hay una “transferencia de lectores a los medios digitales”, dijo Cabanillas, que cuenta la evolución del periódico El Informador al periódico en línea. En el año 2000 se lanzó el sitio en línea El Informador. Comentó que hay crisis en la caída de la publicidad. En un sondeo realizado a través de la red entre directores de periódicos, indica que el 44% estima que Internet será la plataforma de referencia para las noticias en el futuro, frente a 31% de prensa escrita. Concientizó sobre que “los estudiantes tienen un gran reto: aprender a contar historias”.
James Breiner, director del Centro de Periodismo Digital, afirmó que el “periodismo en línea es más democrático”. Esta vertiente del periodismo dará fin al monopolio, comentó que existen grandes ventajas para los nuevos periodistas, al poder crear tu propio medio de comunicación en medios en línea.
Los tres ponentes coincidieron en concientizar a los alumnos de formar e innovar un medio con más calidad, e involucrarnos al futuro mediante este medio, sin perder la guía de lo que es ser un periodista.
Ocotlán, Jalisco, México.
Texto: Sara Leos
Fuente: http://cuci.udg.mx/leerNoticia.php?id=373
martes 20 de octubre de 2009
Las Quintas Jornadas de Periodismo inician de manera magistral eliminando el mito de la objetividad

Este 20 de octubre inició la quinta edición de las jornadas periodísticas, que desde hace cinco años se celebran en el Centro Universitario de la Ciénega (CUCiénega), bajo el tema central “El Periodismo en Línea y sus Narrativas Noticiosas”.
En la inauguración el rector del CUCiénega, el doctor Raúl Medina Centeno invitó a los estudiantes de periodismo a eliminar el mito sobre la objetividad, ya que aseguró que nadie puede alcanzarla porque se trata únicamente de una interpretación de la realidad.
Por su parte el secretario académico del Centro Universitario de la Ciénega el doctor Armando Zacarías Castillo, ofreció la conferencia magistral denominada “Escenarios del Periodismo Contemporáneo en México” en la que enfatizó la importancia de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC’s) y el aumento del consumo y del uso que tienen en las empresas.
El académico destacó el valor del implemento de las TIC’s en la creación de las noticias, además resaltó la constante consulta de estas tecnologías por parte de la sociedad.
Por la tarde el panel “Periodismo en Línea en América Latina” desató el debate sobre la desaparición de los periódicos convencionales, los exponentes, Héctor Farina, profesor de la Universidad de Guadalajara, James Breiner director del Centro de Periodismo Digital y Alejandro Cabanillas jefe de información de El Informador, concluyeron que los periódicos digitales sustituirán a los periódicos de papel en un mediano plazo.
En los próximos días se espera la participación de periodistas de medios como Mural, Público y El Economista así como académicos de la Universidad de Guadalajara. Las Jornadas también incluirán la presentación de un blog y una revista en línea creada por egresados y estudiantes de la licenciatura en periodismo.
Por Víctor Muro
Fuente: Medios UDG Noticias Ocotlán
miércoles 7 de octubre de 2009
Ser competitivos, el desafío en los tiempos modernos
Por Héctor Farina Ojeda (*)
La competitividad es, sin lugar a dudas, una de las necesidades más imperiosas de los tiempos modernos. Por competitividad podemos entender la capacidad de producir más, con el menor costo posible, de tal manera que el producto final pueda ser comercializado con un buen precio y genere ganancias para aquel que lo produce. Cuando producimos más y tenemos precios accesibles para la gente, decimos que somos competitivos.
Muchos de los problemas económicos que existen en América Latina se deben a la falta de competitividad. Un ejemplo claro de ello es la pérdida de los mercados locales en manos de los productos asiáticos, como ocurre con las prendas de vestir. La invasión de ropa china, que se comercializa a precios muy bajos, ocasionó el cierre de muchas fábricas y la pérdida de una gran cantidad de empleos. El motivo es simple: la ropa china es más barata, y la que producimos en América Latina no puede competir en precios. Y tenemos que pensar que un consumidor empobrecido –característico de nuestros países- siempre compra lo más barato y adquiere aquello que se ajusta a sus posibilidades económicas.
Pero más allá de la competitividad que se puede lograr a partir de tener condiciones naturales o tecnológicas, tenemos que pensar en aquella que es la más importante: la de los recursos humanos. Es decir, tenemos que pensar en lo que podemos hacer con calidad a partir de lo que sabemos.
Cuando más invertimos en la gente, cuando capacitamos más y cuando logramos que los trabajadores sean más creativos y eficientes, entonces aumenta nuestra productividad, así como la calidad de lo que producimos. Si tenemos gente más preparada al frente de las fábricas, las empresas y los negocios, podemos mejorar los sistemas de operación y hacer que sea más barato producir.
Cuando hablamos de competitividad tenemos que pensar no solo en una cuestión económica vinculada a las empresas, sino en una cuestión personal que nos lleve a pensar qué tan preparados estamos para producir y vender un producto o servicio.
Ser competitivos en los tiempos actuales implica capacitarnos, especializarnos, tener creatividad y pensar en la forma de conseguir ventajas comparativas. Un caso digno de estudio es Finlandia, un país que no cuenta con grandes riquezas naturales pero que basa todo su potencial en la educación de su gente: hoy, los finlandeses cuentan con la mejor tecnología de telefonía celular del mundo, gracias a que el conocimiento es su principal fuente de competitividad.
Para ser competitivos tenemos que educar a la gente, ya que de lo contrario no habrá forma de que podamos competir con éxito en un mundo globalizado, ni podremos generar toda la riqueza y el bienestar que tanto necesitan nuestros países.
(*) Periodista. Master en Ciencias Sociales.
Desde Guadalajara, Jalisco, México
La competitividad es, sin lugar a dudas, una de las necesidades más imperiosas de los tiempos modernos. Por competitividad podemos entender la capacidad de producir más, con el menor costo posible, de tal manera que el producto final pueda ser comercializado con un buen precio y genere ganancias para aquel que lo produce. Cuando producimos más y tenemos precios accesibles para la gente, decimos que somos competitivos.
Muchos de los problemas económicos que existen en América Latina se deben a la falta de competitividad. Un ejemplo claro de ello es la pérdida de los mercados locales en manos de los productos asiáticos, como ocurre con las prendas de vestir. La invasión de ropa china, que se comercializa a precios muy bajos, ocasionó el cierre de muchas fábricas y la pérdida de una gran cantidad de empleos. El motivo es simple: la ropa china es más barata, y la que producimos en América Latina no puede competir en precios. Y tenemos que pensar que un consumidor empobrecido –característico de nuestros países- siempre compra lo más barato y adquiere aquello que se ajusta a sus posibilidades económicas.
Pero más allá de la competitividad que se puede lograr a partir de tener condiciones naturales o tecnológicas, tenemos que pensar en aquella que es la más importante: la de los recursos humanos. Es decir, tenemos que pensar en lo que podemos hacer con calidad a partir de lo que sabemos.
Cuando más invertimos en la gente, cuando capacitamos más y cuando logramos que los trabajadores sean más creativos y eficientes, entonces aumenta nuestra productividad, así como la calidad de lo que producimos. Si tenemos gente más preparada al frente de las fábricas, las empresas y los negocios, podemos mejorar los sistemas de operación y hacer que sea más barato producir.
Cuando hablamos de competitividad tenemos que pensar no solo en una cuestión económica vinculada a las empresas, sino en una cuestión personal que nos lleve a pensar qué tan preparados estamos para producir y vender un producto o servicio.
Ser competitivos en los tiempos actuales implica capacitarnos, especializarnos, tener creatividad y pensar en la forma de conseguir ventajas comparativas. Un caso digno de estudio es Finlandia, un país que no cuenta con grandes riquezas naturales pero que basa todo su potencial en la educación de su gente: hoy, los finlandeses cuentan con la mejor tecnología de telefonía celular del mundo, gracias a que el conocimiento es su principal fuente de competitividad.
Para ser competitivos tenemos que educar a la gente, ya que de lo contrario no habrá forma de que podamos competir con éxito en un mundo globalizado, ni podremos generar toda la riqueza y el bienestar que tanto necesitan nuestros países.
(*) Periodista. Master en Ciencias Sociales.
Desde Guadalajara, Jalisco, México
miércoles 30 de septiembre de 2009
Economía del conocimiento y creatividad

Por Héctor Farina Ojeda (*)
Sin lugar a dudas, la crisis económica que afecta a México y a todo el mundo representa un gran desafío para nuestra capacidad de crear opciones que nos permitan construir modelos y escenarios de mejores oportunidades. La caída de los principales rubros que generan ingresos a este país, como el caso de la venta de petróleo, el turismo, las remesas y las exportaciones maquiladoras, fundamentalmente a Estados Unidos, ha tenido un fuerte impacto en la economía local, lo que se nota en una fuerte pérdida de las posibilidades de empleo.
En este contexto, una de las cosas que tenemos que pensar es de qué manera los ciudadanos podemos generar nuestras propias oportunidades de crecimiento y desarrollo. Y debemos entender que en un mundo en el que los trabajos son cada vez más precarios, necesitamos replantear nuestra visión sobre qué tipo de actividades desarrollamos para tener los ingresos que requerimos para una vida digna.
Para enfrentar una crisis como la que vivimos tenemos que pensar en dos cosas fundamentales: ser creativos y mejorar notablemente nuestra educación. Si somos creativos, podemos pensar en todas las oportunidades de negocio que se abren para enfrentar una situación adversa: podemos desarrollar cooperativas, buscar vender servicios novedosos o desarrollar cadenas productivas en las que cada uno trabaje en una parte del negocio. Por ejemplo, si los pequeños comerciantes se ponen de acuerdo podrían comprar los productos en cantidades más grandes, con lo que pagarían menos que si compraran en pequeñas cantidades, así como también se podrían buscar mecanismos de transporte, de distribución y otros sistemas de ahorro.
Por el otro lado, tenemos que pensar que nos encontramos hoy frente a lo que se denomina la economía del conocimiento, que significa que el capital más valioso que tenemos actualmente es, precisamente, el conocimiento, aquello que sabemos hacer. Un dato que es significativo para explicar esto es que el 66% de los ingresos que se generan en el mundo proviene del sector de servicios. Y en cuanto a servicios, lo que se vende es el conocimiento.
Un buen ejemplo de ello es el caso de Singapur, un país que es una pequeña isla en Asia, que no tiene terrenos para sembrar ni cuenta con riquezas naturales para explotar. Pero con base en un fuerte desarrollo educativo, hoy se ha convertido en uno de los países más ricos del mundo, ha erradicado la pobreza y la corrupción, y tiene un nivel de ganancia por habitante más alto que Estados Unidos. La riqueza de este país es tener gente educada: ahí están los mejores ingenieros, los mejores médicos y todos los profesionales son de alta calidad, por lo que pueden vender servicios como asesorías educativas y de desarrollo tecnológico, de manera que todos quieren contratarlos.
Es un hecho probado que cuánto más educación tengamos, habrá menos probabilidades de que seamos pobres. Por eso debemos pensar en construir familias educadas, en incentivar la capacitación de las personas y tratar de desarrollar nuevos productos a partir de lo que vamos aprendiendo.
Además de exigir un mejor uso de los recursos públicos y políticas claras de parte de los gobiernos, nuestro reto hoy pasa por entender que estamos en un mundo en constante cambio, en el que tenemos que asumir un papel creativo y proponer nuevos productos de acuerdo a lo que los tiempos requieren. Y pensar en lo que se necesita actualmente implica orientar nuestros esfuerzos hacia la producción de servicios y, por ende, al conocimiento, a lo que sabemos hacer y a lo que podemos desarrollar a partir de aquello que sabemos.
Ser creativos y prepararnos más para competir en el mundo moderno, son dos elementos de los que no podemos prescindir si queremos superar la crisis y evitar que esta sea parte de nuestra vida cotidiana.
(*) Periodista. Master en Ciencias Sociales.
lunes 28 de septiembre de 2009
Invertir en educación para mejorar la democracia: Benjamín Fernández Bogado
El panorama que se vive en América Latina es de incertidumbre, debido a la pobreza, la falta de educación y la mala ejecución de la democracia, afirmó el periodista Benjamín Fernández Bogado, durante la presentación de su libro ¿Y ahora qué? Itinerario de la eterna desilusión política en América Latina.
El periodista paraguayo se preguntó cómo construir un verdadero sistema de gobierno, recuperando nuestra identidad, y dijo que la clave de todo está “en el proceso educativo”.
Mencionó que es necesario reformular la democracia porque “hoy en América Latina se encuentra con pérdida de entusiasmo” y agregó que nos encontramos, los latinoamericanos, ante dilemas contradictorios: por un lado nunca fuimos tan jóvenes en la sociedad y, por otro, nunca tuvimos tanta libertad de acción, por lo que se necesita “un proyecto de país que motive la creatividad y la vitalidad del Estado”.
Hizo un llamado a invertir en materia educativa porque “la democracia necesita liderazgos lúcidos” y la educación es la única que podría cambiar toda la situación.
Recordó que “cada pueblo tiene el gobierno que se le parece” por lo que las universidades juegan un papel fundamental en este tipo de cambio, generando conocimiento y ofreciendo educación, “necesitamos recuperar el verbo para entender la carne de esta democracia”.
La presentación del libro estuvo a cargo de Jaime Barrera, director editorial del periódico Público , y Héctor Farina, periodista y estudiante del doctorado en Ciencias Sociales por la Universidad de Guadalajara, quienes se preguntaron sobre el papel de los ciudadanos en la consolidación de la democracia.
Benjamín Fernández Bogado es periodista, consultor y profesor, con estudios en comunicación y leyes; ha realizado estudios de posgrado en derecho, periodismo, ciencias políticas y administración pública, en universidades como la Nacional de Asunción (Paraguay), Oxford (Inglaterra), Harvard (USA), Syracuse University (USA), University of Minnesota (USA) y Universidad de Navarra (España).
La presentación del libro de Benjamín Bogado tuvo verificativo este lunes 28 de septiembre, en el auditorio Carlos Ramírez Ladewig, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), en el marco de las actividades del Seminario Permanente de Periodistas.
Por: Omar Sánchez
Foto: Internet
Fuente: Noticias CUCSH, ver original aquí
sábado 26 de septiembre de 2009
Presentarán libro de Benjamín Fernández en Guadalajara
El libro “¿Y ahora qué? Itinerario de la eterna desilusión política en América Latina”, escrito por Benjamín Fernández Bogado, será presentado este lunes en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México, en un evento organizado por la Universidad de Guadalajara, la segunda institución educativa más importante del país azteca. Benjamín Fernández ya está en la capital jalisciense, en donde ofrecerá una serie de conferencias y talleres para estudiantes, académicos y profesionales del periodismo.
La reciente obra de Fernández Bogado, conocido periodista paraguayo, abogado y profesor universitario, consiste en una serie de ensayos en los que reflexiona de manera certera sobre los distintos gobiernos y gobernantes en América Latina. El libro plantea problemas medulares que hasta ahora los administradores del poder no han sabido solucionar: ¿qué es gobernar?, ¿por qué gobernamos mal? Con muchos ejemplos concretos y con una reflexión de fondo, los ensayos van retratando una buena parte de lo que ocurre con los gobiernos.
El libro será presentado por Héctor Farina, periodista paraguayo y candidato a doctor por la Universidad de Guadalajara, y Jaime Barrera, director editorial del periódico Público. El evento tendrá lugar en el auditorio Carlos Ramírez Ladewig, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, a las 10: 00 horas.
Posteriormente, Fernández Bogado ofrecerá una conferencia sobre "Periodismo y entusiasmo democrático" en el Centro Universitario del Sur, en Ciudad Guzmán, Jalisco, el mismo lunes 28. En tanto el martes 29 hablará de “América Latina ante el desafío de la era del conocimiento”, en una conferencia en el Centro Universitario de la Ciénega, en la ciudad de Ocotlán, Jalisco. Por último, impartirá un taller para reporteros de Medios UdeG (Universidad de Guadalajara).
La ciudad de Guadalajara es la segunda en importancia en México y es una referencia cultural del país. Cuenta con la feria internacional del libro más grande de Iberoamérica, además de tener una comunidad académica activa y reconocida. De esta ciudad y de otras que también pertenecen al estado de Jalisco son originarios varios de los símbolos más representativos de México a nivel internacional, como el tequila, los mariachis y los charros.
www.vivaparaguay.com
La reciente obra de Fernández Bogado, conocido periodista paraguayo, abogado y profesor universitario, consiste en una serie de ensayos en los que reflexiona de manera certera sobre los distintos gobiernos y gobernantes en América Latina. El libro plantea problemas medulares que hasta ahora los administradores del poder no han sabido solucionar: ¿qué es gobernar?, ¿por qué gobernamos mal? Con muchos ejemplos concretos y con una reflexión de fondo, los ensayos van retratando una buena parte de lo que ocurre con los gobiernos.
El libro será presentado por Héctor Farina, periodista paraguayo y candidato a doctor por la Universidad de Guadalajara, y Jaime Barrera, director editorial del periódico Público. El evento tendrá lugar en el auditorio Carlos Ramírez Ladewig, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, a las 10: 00 horas.
Posteriormente, Fernández Bogado ofrecerá una conferencia sobre "Periodismo y entusiasmo democrático" en el Centro Universitario del Sur, en Ciudad Guzmán, Jalisco, el mismo lunes 28. En tanto el martes 29 hablará de “América Latina ante el desafío de la era del conocimiento”, en una conferencia en el Centro Universitario de la Ciénega, en la ciudad de Ocotlán, Jalisco. Por último, impartirá un taller para reporteros de Medios UdeG (Universidad de Guadalajara).
La ciudad de Guadalajara es la segunda en importancia en México y es una referencia cultural del país. Cuenta con la feria internacional del libro más grande de Iberoamérica, además de tener una comunidad académica activa y reconocida. De esta ciudad y de otras que también pertenecen al estado de Jalisco son originarios varios de los símbolos más representativos de México a nivel internacional, como el tequila, los mariachis y los charros.
www.vivaparaguay.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
